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Plaza de Cataluña, la unión entre pasado y presente

Plaza Catalunya

Si hay un lugar emblemático en Barcelona, ese es la Plaza de Catalunya, uno de los puntos neurálgicos de la ciudad, y uno de los que más vida respira. Para llegar a él, puedes olvidarte de las incomodidades del transporte público o el coche y coger una moto eléctrica en Barcelona.

Es aquí donde confluyen la antigua Barcelona con la nueva y moderna, y es aquí donde comienzan vías muy importantes de la ciudad, como pueden ser La Rambla, el Paseo de Gracia, la Ronda de la Universidad o la antigua puerta de la ciudad y hoy en día arteria del comercio de Barcelona, la avenida Portal del Angel.

Esta importante plaza se construyó en el año 1889, después de la finalización de la Exposición Universal que tuvo lugar en la ciudad en el año 1888, y tenía la función de conectar el barrio de L´Eixample (El Ensanche) con la parte más antigua de Barcelona.

El espacio que hoy ocupa la Plaza de Catalunya no era más que una explanada en la periferia de la ciudad, frente a una de las puertas principales de la misma, y de ella se abrían caminos hacia las poblaciones cercanas. Se convirtió en un lugar perfecto para que los mercaderes al aire libre se apostasen, y este comercio hizo que fuese un punto importante para los ciudadanos.

Desde que fue inaugurada, la plaza ha sido uno de los puntos de encuentro favoritos de todos los habitantes de Barcelona, por la gran y amplia oferta de bares, cafés y restaurantes que han sido frecuentados en el pasado por intelectuales, literatos y políticos que han celebrado en ellos sus tertulias y charlas. Con sus casi 49.000 metros cuadrados, este punto de Barcelona acoge actos públicos, conciertos y reuniones ciudadanas, y es, sin duda, uno de los puntos más transitados de la ciudad. Y tú puedes aparcar con tu moto eléctrica en Barcelona muy cerca de ella.

La rodean edificios maravillosos y hay dos fuentes que las adornan, además de contar con muchas esculturas como pueden ser La Deesa de Josep Clarà, el Monumento a Francesc Macià de Josep María Subirachs, o Els Pastors, del artista Pau Gargallo.
Además, esta plaza cuenta con un secreto, y es que bajo ella, en el subsuelo, aún se conserva un camino bajo tierra que fue uno de los primeros centros comerciales que hubo en Barcelona y que fue el origen de la actividad comercial de esta plaza, que, también hoy en día (no es solo cosa del pasado) aloja a centros comerciales importantes, con El Triangle. Hablamos, por supuesto, de la Avenida de la Llum.

Hablar de la Plaza de Catalunya es hablar de actividad, de vida, de pluralidad y de diversidad, ya que en ella se mezclan ciudadanos catalanes con los del resto de España y, por supuesto, ciudadanos de todos los países del mundo. Todos ellos quedan encantados y maravillados por su belleza, y cautivados por los cafés que hay en ella, como el antiguo Café Zurich.